Sistema animal
En
un metazoo celomado, una vez alcanzado su completo desarrollo se
distinguen en el, anatomofisiológicamente, órganos, aparatos y sistemas.
Los órganos son partes definidas y más o menos individualizadas,
constituidas por tejidos diferenciados que realizan una misión concreta, es
decir, lo que en términos fisiológicos se denomina un acto. Los
dientes son los órganos de la masticación; el corazón es el
órgano propulsor de la circulación; los ojos son los órganos de la
visión, etcétera. Un conjunto de órganos relacionados entre si y
concatenados para una misma finalidad constituye un aparato; y la
secuencia de actos de sus órganos constituye lo que se llama, fisiológicamente,
una función. Así, el conjunto de órganos que integran el aparato digestivo
(tubo y glándulas anejas) realiza el proceso funcional de la digestión. Otros
ejemplos son los aparatos circulatorio y genital.
Los
sistemas son conjuntos de elementos anatómicos que igualmente realizan
funciones, pero no forman verdaderos órganos sino que aparecen dispersos,
difusos o continuos, como por ejemplo, el sistema tegumentario, el sistema
endocrino, etcétera. En cuanto al sistema nervioso, se trata de un caso
más particular, porque en el pueden distinguirse centros y vías nerviosas. Todo
esto nos lleva a considerar los conceptos, fundamentales en Morfología
animal, de homología y analogía. Órganos homólogos son aquellos que
tienen el mismo significado de origen y la misma equivalencia morfológica
aunque realicen misiones distintas. Es el caso de las alas de las aves y
las patas delanteras de un cuadrúpedo ambas son las extremidades anteriores, a
pesar de la función voladora de las primeras, y marchadora en las segundas.
Organos
análogos son aquellos que realizan la misma función, independientemente de
su origen y significado morfológico. Pueden servir de ejemplo las alas de aves
e insectos, órganos voladores, pero las alas de los insectos no son
extremidades modificadas sino expansiones membranosas pleurales de los segmentos
torácicos. O el caso de las branquias de los peces y crustáceos: en los
primeros se trata de hendiduras faríngeas modificadas; en los segundos, de
apéndices adaptados a la respiración acuática. Conviene poner de manifiesto,
antes de terminar este capitulo sobre la organización animal, el concepto
de tipo morfológico, que informa el criterio basado en la organización general
interna de los animales y que se toma como norma para establecer los
grandes grupos zoológicos. Cada tronco, filo o tipo taxonómico animal
corresponde a un tipo morfológico, a un tipo de organización perfectamente
definido. El conocimiento morfológico es previo para la sistemática animal y
para los demás aspectos zoológicos.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario