Aparato locomotor
El aparato locomotor, sistema
locomotor o sistema músculo esquelético es el sistema orgánico que brinda
al cuerpo la habilidad de moverse usando los sistemas musculares y el
esqueleto.
La importancia del sistema
locomotor reside en que es el responsable de entregar forma, estabilidad,
movimiento y soporte al cuerpo.
Está formado el sistema osteoarticular y el
sistema muscular; huesos del esqueleto, cartílagos, músculos, tendones,
ligamentos, articulaciones y tejido conectivo, que mantienen a los órganos en
su lugar y unen los tejidos del cuerpo.
Los huesos del sistema esquelético protegen
los órganos internos del cuerpo, sostienen el peso del organismo y sirven como
la primera fuente de absorción de fósforo y calcio.
Para que los huesos puedan realizar movimientos,
tienen que estar unidos. Es por eso que están conectados por las articulaciones
y fibras musculares y también por tejidos conectivos como los tendones y los
ligamentos. En el caso de los cartílagos, previenen que los huesos se rocen
constantemente unos con otros.
También puedes ver el sistema
nervioso humano: estructura y funciones, ya que el uno no funcionaría sin
el otro.
Componentes del sistema locomotor
1- Huesos
Existen 206 huesos en el cuerpo humano que
cumplen algunas funciones principales. Una de las más importantes es el soporte
de todo el cuerpo, incluyendo una red de sostén de tejidos blandos y órganos.
Los huesos, a su vez, guardan minerales y
lípidos como el calcio- que es el mineral más abundante en nuestro cuerpo. El
99% se encuentra en el esqueleto. Además de esto, en la médula de los huesos
hay reservas de lípidos, donde se encuentra la médula amarilla.
Los huesos también participan en el proceso
de producción de células sanguíneas, especialmente glóbulos rojos.
También glóbulos blancos y otros elementos de la sangre se producen en la
médula roja, que llena la cavidad interna de los huesos.
El esqueleto protege los órganos del
cuerpo, por ejemplo, la caja torácica donde se encuentran el corazón y los
pulmones. El cráneo protege el cerebro; las vértebras a la médula espinal y la pelvis los
órganos reproductivos en el hombre y la mujer.
Los huesos también tienen una
estructura particular. Una parte compacta que es la que se encuentra en el
exterior del hueso y una parte “esponjosa” que está en el interior. Esta proporción
depende de la forma del hueso.
El crecimiento de los huesos comienza en
los cartílagos, a través del proceso conocido como osificación.
Como los huesos, al igual que el resto del cuerpo, se encuentran en constante
cambio, es importante la actividad física para estimular su mantención y su
fortaleza.
2- Articulaciones
Tipos de articulaciones.
Son otra parte esencial del sistema
locomotor. Corresponden a dos huesos interconectados y determinan el compromiso
entre la estabilidad y el rango de movimiento.
Tendones. Unen los músculos al hueso.
Ligamentos. Unen los huesos a los huesos.
Músculos esqueléticos. Se contraen para
tirar de los tendones y mover los huesos del esqueleto. También mantienen la
postura y la posición del cuerpo, sostienen los tejidos blandos, protegen los
esfínteres del sistema digestivo y urinario y mantienen la temperatura corporal.
Nervios. Controlan la contracción de los
músculos esqueléticos, interpretan información sensoraial y coordinan las
actividades de los sistemas de órganos en el cuerpo.
3- Cartílagos
Son un tipo de tejido conectivo, una
sustancia con textura de gel firme. Existen tres tipos de cartílagos en el
organismo, dependiendo de su ubicación.
El cartílago
hialino es el más común, y genera estructuras firmes pero flexibles,
como las puntas de las costillas, y parte del septo nasal.
También el cartílago articular, que cubre
los extremos de los huesos dentro de la articulación. Los otros son cartílago
elástico y fibrocartílago. Este último es el encargado de resistir la
compresión y limitar movimientos relativos, como el que encontramos en las
articulación de la rodilla, las vértebras y los huesos púbicos.
Funciones del sistema locomotor
Músculos del aparato locomotor
El sistema locomotor actúa con todos sus
componentes en sus funciones: movimiento, soporte y estabilidad del cuerpo. De
este modo, músculos y esqueleto trabajan juntos para mover el cuerpo.
Mientras más músculos estén involucrados en
una articulación, el rango de movilidad es mucho mayor, como ocurre en el caso
de la articulación del hombro.
En los huesos que son parte del sistema
locomotor, existe médula roja, que produce glóbulos rojos y también algunas
células de la serie blanca, como los granulocitos.
A medida que el ser humano crece, comienza
a disminuir la presencia de médula roja y aumenta la cantidad de médula
amarilla en los huesos, que corresponde a la grasa.
En los adultos, la médula roja se encuentra
presente usualmente en las costillas, vértebras, huesos de las caderas y
esternón. Por otra parte, el radio, la tibia, la ulna y la fíbula contienen más
grasa en su interior.
En el caso de pérdida de sangre, los huesos
incrementan la cantidad de médula roja para que puedan formarse más células
rojas.
El sistema locomotor provee de movimiento y
estabilidad y constantemente los músculos esqueléticos están haciendo pequeños
ajustes para sostener al cuerpo en posiciones estacionarias.
Los tendones se extienden sobre las
articulaciones para mantenerla estables. Esto puede ser evidente en
articulaciones como la rodilla y el hombro. También producen movimientos mucho
más sutiles, como las expresiones faciales, los movimientos del ojo y la
respiración.
Otra función fundamental es el
mantenimiento de la temperatura del cuerpo, por la acción de los músculos
esqueléticos. En este proceso, la sangre juega un rol importante, absorbiendo
el calor del interior de los músculos y redirigiéndolo hacia la superficie de
la piel.
Enfermedades del sistema locomotor
Existen algunas enfermedades y desórdenes
que pueden afectar directamente la función del sistema locomotor y provocar
fallas en su funcionamiento, que generan detrimento a su vez en las funciones
del cuerpo humano.
Estas enfermedades son potencialmente
debilitantes y difíciles de diagnosticar, debido a la interrelación del sistema
locomotor con el resto de los órganos internos en el cuerpo.
En los seres humanos, la mayor causa de
enfermedades del sistema locomotor es la mala
nutrición. Molestias en las articulaciones como la artritis también
son muy comunes. Algunos síntomas son dolor, dificultad de movimiento y, en
casos más graves, completa inmovilidad.
En algunos casos, cuando la articulación ha
sufrido demasiado daño, se recomienda cirugía para reparar la dolencia. Esta
puede ser realizada a través de una prótesis que reemplaza la sección de la
articulación o del hueso que ha sido dañada.
Los nuevos avances de la medicina han ido
mejorando cada vez más las prótesis de reemplazo de articulaciones, siendo las
más comunes las de cadera y rodillas, dos articulaciones que tienen a desgastarse
con el paso de la edad. Otras prótesis articulares pueden requerirse en
hombros, dedos y codos.
Si bien las prótesis hasta el momento
tienen una duración de una determinada cantidad de años, especialmente en el
caso de pacientes jóvenes, actualmente se encuentran realizando pruebas con
diferentes materiales como fibra de
carbono que aumentaría la duración de las prótesis.
Importancia del sistema locomotor
El sistema locomotor es muy importante
porque permite que el ser humano y el resto de animales vertebrados puedan
realizar actividades físicas e interactuar con su medio, además de otras
funciones vitales.
El sistema locomotor trabaja en
coordinación con el sistema
nervioso central, lo que permite que la contracción muscular se pueda dar.
Para que el aparato locomotor funcione
adecuadamente, es necesario que el sistema nervioso genere las órdenes que
hacen posible su movimiento. El cerebro envía la orden al sistema nervioso y éste
coordina el movimiento del aparato locomotor.
Algunos de los elementos que hacen que el
sistema locomotor sea esencial para la vida, se listan a continuación:
-Soporte: el aparato óseo muscular da
soporte estructural a todo el cuerpo, dotándolo de su apariencia externa.
-Protege nuestros órganos internos: muchos
tejidos blandos y órganos del cuerpo están rodeados por elementos esqueléticos.
Por ejemplo, la caja torácica protege los pulmones y el corazón, el cráneo
protege el cerebro, las vértebras protegen la médula espinal y
la pelvis protege los órganos del sistema reproductor
-Firmeza y resistencia: da al cuerpo
firmeza y resistencia ante cualquier movimiento que requiera fuerza.
-Mecánica del cuerpo: el sistema
locomotor funciona como un conjunto de palancas. Los músculos efectúan la
fuerza, las articulaciones hacen las veces de puntos de apoyo y los huesos se
comportan como piezas móviles que pueden cambiar la potencia y la dirección de
la fuerza generada por los músculos.
-Almacenamiento de energía: los huesos
almacenan lípidos (grasas) como reservas de energía en espacios llenos de
médula amarilla. También producen células sanguíneas y acumulan calcio. Las
sales de calcio del hueso son una valiosa reserva mineral para el organismo.
-Regulador de temperatura: los músculos
del sistema ayudan a mantener la temperatura del cuerpo.
-Dotan de expresión: los músculos del
sistema locomotor también proporcionan respuestas motoras a través de
movimientos más sutiles que dan como resultado varias expresiones faciales, el
masticar y tragar los alimentos, los movimientos oculares y la respiración.
-Regulan el paso de sustancias: los
músculos también trabajan en las entradas y salidas de órganos como los del
aparato digestivo y excretor, regulando el paso de sustancias y evitando que se
devuelvan. Algunos de los anillos musculares más importantes del sistema
locomotor son los esfínteres. Estos controlan la excreción de la materia fecal
y la orina.
-Recubrimiento: en el sistema
locomotor son muy importantes los cartílagos porque cubren las terminaciones
óseas de las articulaciones y acondicionan las superficies de los huesos para
prevenir el desgaste que pueda causar su roce. Amortiguan la percusión
producida al saltar o caminar.
-Mantiene todo en su sitio: es
importante la función de los ligamentos que están presentes en todas las
articulaciones del sistema locomotor, ya que ayudan a mantener los huesos en su
sitio, previniendo dislocaciones. Los ligamentos también tienen gran
importancia para que órganos como la vejiga y el útero se mantengan en su
lugar.






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