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martes, 21 de mayo de 2019

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TEMA 1: LA BASE QUÍMICA DE LA VIDA
1.BIOELEMENTOS Y BIOMOLÉCULAS.

Los elementos de la vida.
De todos los elementos que se halla en la corteza terrestre (92), sólo unos 25 son componentes dlos seres vivos y se denominan bioelementos. Atendiendo a su abundancia se pueden agrupar en 3 categorías:
·  Bioelementos primarios: C (carbono),  H (hidrógeno), O (oxígeno) y   N  (nitrógeno).  Constituyen    más del   95% de los  seres  vivos.  Forman entre ellos  enlaces
covalentes  compartiendo  electrones.  La  conformación  tetraédrica  de  los  enlaces  del Carbono es responsable de la actividad biológica.
·  Bioelementos secundarios: S (azufre), P (fósforo), Mg (magnesio), Ca (calcio),  Na (sodio), K (potasio), Cl (cloro). Forman parte de los seres vivos en un 4,5%.
·  Oligoelementos:  Cu  (cobre),  F  (flúor),  I  (yodo),  Fe  (hierro),  Mn  (manganeso),  Mo (molibdeno),  Se  (selenio)  y  Zn  (zinc).  Aunque  aparecen  en  los  seres  vivos  en  porcentajes muy pequeño (0.5% del total), son imprescindibles para la vida.
Los bioelementos se combinan para formar las moléculas de los seres vivos o biomoléculas.
Las que son exclusivas de los seres vivos son glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, pero la más abundante en su composición es una extraña molécula, el agua.
Las células se forman a partir de unos cuantos tipos de átomos
·  Calor de fusión elevado (tiene que liberar mucho calor para formar hielo. El agua en forma sólida es menos densa, flota)
Todas estas propiedades indican que las fuerzas de atracción de las moléculas de H2O son elevadas.
Se forma una cohesión interna elevada debido a los enlaces de hidrógeno.
El agua asume una función reguladora pues puede regular la temperatura ambiental y también la temperatura de los organismos.


  ENLACES DE HIDRÓGENO ENTRE MOLÉCULAS DE AGUA.

Estructura  de  tipo  reticular,  responsable  en  gran  parte  de  su  comportamiento  anómalo  de  la peculiaridad de sus propiedades físico-químicas.

Así  se  establecen  interacciones  dipolo-dipolo  entre  las  propias  moléculas  de  agua,  formándose enlaces  o  puentes  de  hidrógeno.  Estas  asociaciones  entre  moléculas  de  agua  están  cambiando
constantemente.


  EL AGUA COMO SOLVENTE
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Por su naturaleza dipolar el agua es un buen disolvente de sales y compuestos iónicos, es un buen disolvente de compuestos no iónicos pero polares, por ejemplo, los azúcares o alcoholes (puentes
de hidrógeno).

Es  un  mal  disolvente  de  compuestos  no  polares  (benceno-aceite).  Se  producen  interacciones hidrofóbicas con sustancias antifáticas (grupo polares y no polares) que no  se disuelven en agua, pero se dispersan en ella, formando micelas (sustancia que se forma cuando una sustancia que no se mezcla con el agua, como por ejemplo el aceite en las ensaladas).


Sustancias hidrófilas e hidrófobas

 Cualquier sustancia que tiene afinidad por el agua es hidrófila. Las sustancias que no son iónicas y son apolares, parece repeler el agua, se denominan hidrófobas. Por ejemplo, el aceite vegetal.

 PROPIEDADES COLIGATIVAS DEL AGUA.

Algunas de las propiedades del agua se ven alteradas por la presencia de solutos, dependiendo del número de partículas presentes y no de su naturaleza (conexión agua-soluto) Así:
·  Aumento  del  punto  de  ebullición  (El  punto  de  ebullición  del  agua  salada  es  mayor  al  del agua dulce)
·  Descenso del punto de congelación.
·  Descenso de la presión de vapor.
 no de soluto) desde la solución más diluida (hipotónica) a la más concentrada (hipertónica), hasta que las de soluciones tengan la misma concentración (isotónicas).





 LA BASE DE LA VIDA

 Los seres vivos están compuestos por una inmensa cantidad de moléculas orgánicas, cuya característica principal es que su «esqueleto» está formado por carbono (C). A este elemento se le unen otros, como el hidrógeno (H), el oxígeno (O), el nitrógeno (N), el azufre (S) y el fósforo (P). Con esta enorme cantidad y variedad de moléculas orgánicas, los organismos construyen sus estructuras y de ellas también obtienen la energía para llevar a cabo sus actividades vitales. Existen cuatro tipos de moléculas orgánicas que constituyen los seres vivos: los ácidos nucleicos, los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas. 
 Los ácidos nucleicos controlan todas las actividades de las células y son los portadores de la información hereditaria que   se transmite de padres a hijos.
 Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el organismo. Las plantas almacenan esta energía en forma de almidón (muy abundante, por ejemplo, en las patatas y el arroz), y los animales, en forma de una sustancia  llamada glucógeno. Los hidratos de carbono también tienen otras funciones, como formar el armazón de las plantas o el esqueleto externo de los artrópodos. 
Los lípidos constituyen una importante reserva energética para los organismos. Las semillas los almacenan para emplearlos como fuente de energía durante la germinación, y los animales los acumulan bajo la piel formando una capa de grasa, que además funciona como un aislante térmico frente al frío.
 Los lípidos también impermeabilizan pelos, plumas, hojas, frutos, etc.
 Las proteínas son las moléculas más abundantes de los seres vivos y cada una tiene su función concreta. Son responsables de las enormes proezas que hacen los animales al correr, saltar, volar, etc., ya que son el principal componente de los músculos. Pueden llegar a ser tan duras que sirven como armas defensivas (el cuerno del rinoceronte), tan resistentes que se emplean como trampas (la tela de araña) o tan delicadas que se emplean para fabricar tejidos (la seda). Además, son importantes reguladores de las reacciones químicas que se llevan a cabo en los organismos. 



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